Tratamiento del síndrome del seno del tarso

Dónde y qué es el seno del tarso:

La palabra “seno” se refiere a una cavidad, con mayor frecuencia en el hueso. La cavidad conocida como seno del tarso se encuentra en la parte exterior del pie, delante y debajo del hueso del tobillo exterior. La cavidad se forma en la unión entre el hueso del talón y el hueso que se asienta sobre el hueso del talón llamado astrágalo. El hueso del talón forma el piso de la cavidad y el astrágalo crea el techo.

Dentro de la cavidad hay vasos sanguíneos, nervios y ligamentos. Los ligamentos funcionan para mantener unidos los dos huesos.

Síntomas:

El “síndrome del seno del tarso” se refiere a una condición dolorosa ubicada en esta cavidad en la parte posterior del pie. El dolor empeora al soportar peso. El dolor puede volverse mucho más intenso al caminar, correr o caminar sobre superficies irregulares.

Causas del síndrome del seno Tarsi:

La causa más común del síndrome del seno del tarso es una lesión por inversión del pie. Esto ocurre cuando el pie rueda hacia adentro y estira el tejido blando de la cavidad. Cuando el pie está estresado por este movimiento hacia adentro, se produce un desgarro o tensión en los ligamentos. La lesión de estos ligamentos provoca inflamación, hinchazón y engrosamiento.

Las otras causas de esta condición son estructurales en relación con la lesión mencionada anteriormente. Una de estas anomalías estructurales que pueden ocurrir son crecimientos o masas de tejido blando. El crecimiento excesivo de los tejidos nerviosos o grasos en la cavidad puede causar un aumento de la presión y provocar dolor. El dolor en esta zona también puede deberse a desviaciones en la estructura ósea. Por ejemplo, espolones óseos; La artritis y los puentes óseos pueden ser responsables del desarrollo del síndrome del seno del tarso.

Diagnóstico del síndrome del seno Tarsi:

Para hacer el diagnóstico de esta condición, el podólogo escuchará el historial de cómo comenzaron los síntomas y luego examinará el área. La mayoría de las veces, eso es todo lo que se necesita para confirmar el síndrome del seno del tarso. Además de la historia clínica y el examen físico, se debe realizar una radiografía para descartar quiste óseo, fracturas, puentes óseos y artritis. En algunos casos, si la afección no se resuelve con un tratamiento conservador, se puede solicitar una resonancia magnética o una ecografía de diagnóstico para evaluar los tejidos blandos de la cavidad.

Otro procedimiento útil para determinar la ubicación exacta del dolor es inyectar el seno del tarso con una pequeña cantidad de anestesia local. Si tras el examen después de la inyección el dolor desaparece, se confirma el diagnóstico. Sin embargo, si el dolor sigue presente después de la inyección, la lesión puede estar en otra ubicación del pie.

Tratamiento no quirúrgico:

La investigación ha demostrado que la mayoría de las personas con síndrome del seno del tarso responderán favorablemente al tratamiento conservador. Se sugiere reposo, hielo y compresión para reducir la inflamación. Se pueden recetar medicamentos antiinflamatorios orales para disminuir aún más el dolor y la hinchazón.

Otra opción de tratamiento es colocar cinta en el pie para intentar limitar el movimiento en la articulación subastragalina. Si el vendaje reduce con éxito el dolor, se puede utilizar un tratamiento a largo plazo con una ortesis personalizada para controlar el movimiento del pie trasero. En la mayoría de los casos, las ortesis de pie son suficientes para tratar esta afección, sin embargo, en algunos casos, puede ser necesaria una ortesis de pie de tobillo para controlar completamente el movimiento.

Finalmente, una inyección de esteroides en el seno del tarso puede ser eficaz para aliviar el dolor.

Cirugía:

En las medidas conservadoras que no han ayudado a aliviar el dolor, puede ser necesaria una cirugía. Un procedimiento quirúrgico común para amenazar esta afección es la descompresión o la extracción de tejidos anormales de la cavidad. Si la resonancia magnética muestra una masa de tejido blando presente en el seno del tarso, será necesaria la extirpación quirúrgica de la masa.

Después de la cirugía, se requerirá soporte de peso protegido con un zapato posoperatorio o una bota para caminar durante un período de aproximadamente 2-4 semanas.

Si esta cirugía falla o el paciente tiene artritis severa, es posible que sea necesario fusionar el hueso del pie trasero.

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