Los suplementos de omega-3 aumentan la fertilidad

La dieta y la nutrición pueden contribuir a las posibilidades de concebir, y los estudios muestran que los omega-3 de las píldoras de aceite de pescado pueden aumentar la fertilidad tanto en hombres como en mujeres. Se ha descubierto que los suplementos de omega-3 regulan los niveles hormonales y crean un ambiente ideal para un embarazo saludable. Los ácidos grasos omega-3 también tienen un efecto positivo en problemas específicos de infertilidad masculina y femenina.

Omega-3 para la fertilidad femenina

La primera condición necesaria para la fertilidad femenina es un ciclo menstrual saludable y regular con calambres mínimos y síndrome premenstrual. Si el ciclo menstrual de una mujer es demasiado irregular, será difícil para ella predecir sus días más fértiles y programar las relaciones sexuales en torno a ellos. Las mujeres con ciclos menstruales irregulares también pueden experimentar anovulación, una condición en la que los ovarios no liberan un óvulo maduro. Las mujeres que toman dosis diarias de ácidos grasos omega-3 han observado disminución de las pinzas menstruales, menos coágulos en la sangre menstrual y menos síntomas del síndrome premenstrual como depresiones.

Aparte de estos beneficios, la investigación muestra que los ácidos grasos omega-3 pueden tratar el síndrome de ovario poliquístico (SOP), una forma de infertilidad estrechamente relacionada con los niveles altos de insulina. Simplemente reducir los niveles de insulina no tratará el SOP; Los estudios muestran que un desequilibrio en los eicosanoides también desencadena esta condición. Los estudios clínicos en mujeres con síndrome de ovario poliquístico muestran que consumir suplementos de omega-3 con EPA de cadena larga aumentó sus posibilidades de quedar embarazada y redujo el riesgo de aborto espontáneo. También tuvieron tasas más bajas de nacimientos prematuros, lo que puede causar una serie de problemas de desarrollo en la infancia.

Incluso si no tiene SOP, consumir suplementos de aceite de pescado es esencial para la atención prenatal. El 60% de la estructura del cerebro humano está compuesta de ácidos grasos omega-3, y las reservas de omega-3 de la madre son fundamentales para el desarrollo del cerebro del bebé. La necesidad del bebé de DHA de cadena larga es mayor durante el tercer trimestre, ya que es cuando las neuronas y las células nerviosas se forman a un ritmo prodigioso. Sin un suministro adecuado de ácidos grasos omega-3, el cerebro del bebé no puede satisfacer la necesidad de DHA y podría correr el riesgo de sufrir trastornos del aprendizaje y otros problemas del desarrollo.

Omega-3 para la fertilidad masculina

Los ácidos grasos esenciales omega-3 son fundamentales para una glándula prostática saludable y la producción de esperma. Las capacidades antiinflamatorias de los ácidos grasos omega-3 previenen una afección llamada prostatitis o inflamación de la próstata. Las dosis diarias de aceite de pescado reducen la presión arterial y moderan la cantidad de sangre que viaja a los genitales y la próstata. Esto reduce el riesgo de disfunción eréctil y promueve una próstata saludable. Sin embargo, la fertilidad masculina implica más que una producción de esperma saludable. Para que un óvulo sea fertilizado, los espermatozoides deben ser fuertes, abundantes, móviles y saludables.

Los ácidos grasos omega-3 DHA y EPA forman parte de la estructura de todas las membranas celulares del cuerpo, incluidos los espermatozoides. Las investigaciones muestran que los hombres con baja viabilidad de los espermatozoides y escasa movilidad de los espermatozoides tienen niveles bajos de DHA en sus espermatozoides en comparación con los hombres fértiles. A menudo, los niveles bajos de DHA en los espermatozoides están relacionados con hábitos alimentarios poco saludables de los hombres infértiles. Cuando el cuerpo tiene más colesterol que los ácidos grasos omega-3, el colesterol forma parte de la estructura de la membrana del esperma, lo que evita que madure correctamente. Los espermatozoides inmaduros no solo no pueden penetrar el óvulo, sino que también crean radicales libres que provocan la oxidación de los espermatozoides más sanos. Afortunadamente, esta situación se puede revertir con el consumo diario de suplementos de omega-3.

Los ácidos grasos omega-3 son fundamentales para la formación y el mantenimiento de la vida, y cada dieta de fertilidad debe dejar espacio para esta importante sustancia. Haga que los suplementos de aceite de pescado formen parte de su plan de fertilidad y atención prenatal.

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